Paladar
Llego al club de los cincuenta

y una mano trae la cuenta.

Llama la atencin la suma

desde hoy hasta mi cuna.

Cada fuego, cada empeo,

cada da, cada sueo,

viene con importe al lado,

a pesar de lo pagado.



Me pregunto qu negocio es ste

en que hasta el deseo es un consumo.

Qu me har cuando facture el sol?

Pero vuelvo siempre el rostro al este

y me ordeno un nuevo desayuno

a pesar del costo del amor.



Vengan deudas, inflaciones,

vales, multas, recesiones.

Pruebe a arrancarme el ratero

el sabor de mi bolero.

Sea quien sea el gerente,

me lo cobre diligente

(ya sabr esa mano cruenta

cuando le pase mi cuenta).



Me pregunto qu negocio es ste

en que hasta el deseo es un consumo.

Qu me har cuando facture el sol?

Pero vuelvo siempre el rostro al este

y me ordeno un nuevo desayuno

a pesar del costo del amor.